Manhattan Now – Alto voltaje I

Group Exhibitions — Artexpo New York, Manhattan — Del 21 - 24 Abril 2017

Carlos Trillo: El silencio del arte abstracto

Por: Miriam Zito

Con su enigmático collage de grises, rojos, ocres y negros, Manhattan 9-11 y después, cautiva la atención de quienes recorren la muestra Gritos del silencio, abierta en la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, y en la que participan reconocidos maestros cubanos, entre ellos Carlos Trillo Name, más un grupo de artistas jóvenes cultivadores de la abstracción en Cuba.

Catalogado como uno de los más relevantes pintores abstractos cubanos, Manhattan 9-11 y después no es una serie casual bajo su inquieto pincel, sino el reflejo de la destrucción de las Torres Gemelas, una zona sumamente familiar en la memoria de este hombre que adolescente fuera extrapolado a esa lengüeta de tierra estadounidense.

“Ello me motivó porque me crié precisamente en Manhattan, de ahí que a través de mi trabajo textural, reflejo las secuelas de esos acontecimientos, y trato de acercarme a lo que puede ser esa ciudad, con sus colores y rascacielos bajo los efectos de la destrucción, que simbolizo mediante la técnica mixta, en la que utilizo diferentes materiales para crear el relieve dramático de un modo subyacente”.

Recurrente desde hace algún tiempo en su obra, dos óleos de esta serie visten de lujo la exposición de Arte Cubano Contemporáneo, colateral a la 12ma Bienal de La Habana, en las que Trillo denuncia en absoluta plasticidad las consecuencias bélicas en el tiempo de los muros y las paredes, testigos mudos de hechos y agresiones que atentan contra la más elemental supervivencia humana.

Matérico por excelencia y sin negar influencias de los grandes maestros como el catalán Antoni Tapie y el italiano Alberto Burri, Trillo fue perfilando la mezcla mixta a partir del asfaltil, el polvo de mármol y el cemento, para lograr a golpe de esfuerzo, obras únicas por su mensaje y plasticidad.

Inmerso en su estudio taller, confiesa que “el materismo es la abstracción que viste otro ropaje, y se manifiesta para recrear temas muy particulares. En mi obra pervive la presencia del tiempo, que construye y destruye, marca y deja huellas”.

Una suerte de alquimia que dimensiona la simbiosis forma-contenido resalta en la llamada pintura matérica, que hoy suma un buen grupo de jóvenes pintores, algunos muy buenos por cierto, según Trillo, y se refleja como una de las tendencias con mayor fuerza en el arte abstracto de la Isla.

Pero es precisamente Trillo, el que marca la pauta hace ya más de 40 años, en esta tendencia que contra viento y marea, junto a un grupo de reconocidos pintores, mantenían viva la abstracción en Cuba. Con innumerables muestras personales y colectivas, sus obras se observan en diferentes instituciones culturales, museos, universidades y en más de un centenar de colecciones públicas y privadas de América Latina, EE.UU. y Europa.